La nueva película de Guillermo del Toro, Frankenstein, está bastante bien currada, para mi gusto. No voy a mentir: esperaba una historia más de terror clásico, de esas que te hacen saltar en el asiento, pero lo que me encontré fue una película mucho más humana, profunda y, sobre todo, reflexiva. ¡Me ha gustado!
Aquí no se trata solo de revivir al clásico monstruo de la literatura, sino de ir más allá. Del Toro nos cuenta cómo se creó esa criatura, sí, pero también nos deja ver que el verdadero monstruo no es necesariamente el que tiene tornillos en el cuello, cosa que aquí no vemos.
Quizás tal vez, el verdadero monstruo es su creador, Víctor Frankenstein, con su obsesión, su necesidad de controlar la vida y en gran parte su deshumanización. Porque, vamos a ver: ¿para qué creas algo si no estás dispuesto a asumir las consecuencias de lo que eso implica?
Esta película me hizo pensar mucho en eso. En cómo a veces perseguimos un sueño, lo conseguimos, y luego… ¿Qué sigue? ¿Qué pasa cuando lo que tanto anhelabas ya lo tienes frente a ti?
¿Sabes hacia dónde vas después? ¿Sabes lo que estás dispuesto a sacrificar? Esa es la gran reflexión que me dejó esta historia.

Frankenstein (el creador) quería demostrar que podía vencer mucho más que una enfermedad, él quería vencer a la muerte, por un trauma que le ocurrió en la infancia y por un padre demasiado exigente al que quería superar. Eso se convirtió en su gran obsesión. Vencer a la muerte mientras creaba vida al mismo tiempo. Pero no pensó en qué pasaría después. No imaginó cómo sería convivir con esa creación, ni qué podría llegar a hacer ese ser. Y eso, para mí, es lo más potente de esta peli.
No hay monstruos, hay espejos
Lo que más me removió fue esta idea: no hay monstruos, sino reflejos. Las personas se comportan contigo según cómo tú te comportas con ellas.
Si tú eres buena gente, normalmente te rodeas de personas que también lo son. Pero si vas por la vida destruyendo todo a tu paso, pues… no esperes flores. El “monstruo” al que todos temen, en realidad, responde al rechazo, al abandono, al dolor que su propio creador le ha mostrado.
El ser que Frankenstein creó, ese que él ve como “el monstruo”, termina siendo más humano, más sensible y mucho más inteligente que su propio creador. Aprende, evoluciona, observa. Mientras que el otro, el “hombre”, actúa como un niño malcriado que, cuando no puede manejar lo que tiene entre manos, simplemente lo destruye.
¿Qué puedes esperar de la película de frankenstein?
- Una ambientación oscura y muy cuidada, como todo lo que hace Guillermo del Toro.
- Una historia que va más allá del terror, es mucho más personal, psicológica y emocional.
- Personajes bien construidos y una evolución que da gusto seguir.
- Y, lo mejor, una reflexión que te acompaña después de ver la película
Si eres de los que busca películas con mensaje, que no solo entretengan y te hagan pasar un buen rato, sino que también inviten a pensar… esta es para ti.
No te esperes un festín de sustos, pero sí un banquete de emociones, dilemas existenciales y preguntas profundas sobre la vida, la muerte, la creación, el ego, el propósito…
¿Dónde puedes ver frankenstein?
La película se estrenó en cines primero, pero llegará a Netflix el 7 de noviembre. Yo te diría que verla en cine vale la pena, pero si prefieres verla desde la comodidad de tu sofá, ya sabes, la puedes ver en Netflix.
¿Y tú qué piensas? ¿Quién es realmente el monstruo? ¿Lo que se ve en el espejo… o quien lo sostiene?
Ficha técnica de Frankenstein
- Título original: Frankenstein
- Director / Guion: Guillermo del Toro
- País de origen: Estados Unidos
- Idioma original: Inglés
- Reparto principal:
- Oscar Isaac como Víctor Frankenstein
- Jacob Elordi como la criatura
- Mia Goth como Elizabeth Harlander
- Christoph Waltz entre otros.
- Duración aproximada: 150 minutos
- Estreno en cines limitado: 17 de octubre de 2025
- Estreno en Netflix: 7 de noviembre de 2025
