Valentina vivía en un cuento de hadas hasta el día en que se murió su marido, y ahí se dio cuenta de lo engañada que había estado toda su vida.
Tenía tres hijas ya mayorcitas: una casada y con un hijo; otra madre soltera; y la más joven, enamorada de un hombre mayor que no le correspondía.
Las cuatro tuvieron un duro despertar al ir descubriendo las andanzas en que andaba su padre y esposo, pues al parecer era un narcotraficante que las dejó con unas deudas astronómicas y con la mafia detrás de ellas.
Imagínense, ¡el muy bandido hasta guardó droga en un peluche que ellas destruyeron, creyendo que era un simple juguete!

De la policía encubierta a las deudas impagables
Antes de morir, José Bravo les dejó encargada la seguridad de su familia a su hombre de confianza, quien no sabía las andanzas del señor y que, para colmo, era un policía encubierto que andaba tras la mafia que estaba azotando a su familia.
El local que les dejó era un tugurio donde trabajaban strippers, así que ellas lo cogieron para poder pagar las deudas.
¡Quién lo iba a decir! Las cuatro se pusieron al frente del negocio porque las deudas se extendieron hasta las hijas: a Carmen le tocó vender su apartamento para ayudar, a Adriana le quitaron el suyo por respaldar las deudas de su padre…
Un desbarajuste tremendo.
Como si fuera poco, apareció un hijo ilegítimo del muerto, reclamando su parte de la herencia. ¿Por qué no ayudaría también a pagar la deuda?
Al principio, las robó por orden de su madre, que necesitaba dinero, pero luego terminó trabajando con ellas para tratar de salvar algo.
Cuando el amor llega hasta en el club de strippers
En la búsqueda de los bailarines, todas encontraron el amor.
Roberta, la madre soltera, se enamoró de un inexperto bailarín que tenía una pareja explotadora que se embarazó del amor de su vida y le hizo creer a él que era el padre. ¡Pobre Fernando! Él, todo buena gente, se tragó el cuento hasta lo último y se quedó con el niño, aun sabiendo que no era suyo.
Pero como los verdaderos padres no lo querían, él lo acogió con Roberta, que lo aceptó junto con su hijo.
Adriana, con su marido, tenía un matrimonio aburrido: él por su lado buscando amantes, y ella en casa toda hacendosa y mojigata, hasta que le llegó el que es y le dio su revolcón. ¡Ahí sí supo lo que era un buen matrimonio!
Manuel se dio cuenta tarde que había perdido a una gran mujer. Gerardo, en cambio, luchó por el amor de esta mujer que al principio se mostraba esquiva y solo le importaba su hijo. Con perseverancia, logró que le hiciera caso.
Gerardo era un contador que descubrió que le gustaba bailar. Tenía una novia que no lo apoyaba en esos gustos y terminaron justo antes de casarse.
El padre de Gerardo, un hombre rígido, tampoco le parecía bien que anduviera en esas “maricaditas”, como él decía, pero Gerardo siguió firme sin importar qué. Solo su hermana lo apoyó.
En el club se encontró con Adonis, otro bailarín que solo veía a las mujeres como cajeros automáticos. Ella (una de las chicas) se enamoró de él y pensaba que Adonis también se había enamorado, pero la cruda realidad la despertó antes de quedarse en la calle.
A él le llegó el amor donde menos lo esperaba: la exnovia de Gerardo fue la encargada de hacerlo sentar cabeza.
Enredos familiares y traiciones
Carmen estaba encaprichada con Leonardo, pero le costó aceptar que él estaba enamorado de su madre. ¡Pero es que en el corazón no se manda!
Valentina se vio enredada entre dos amores que le prometían hacerla feliz: Leonardo y Enrique, el abogado del diablo.
Enrique era un manipulador que la convenció de que Leonardo era el enemigo. Ella, convencida, aceptó casarse con este tipo que desde siempre había estado enamorado de ella, y con la muerte de su marido, vio la oportunidad de hacer realidad sus deseos.
Les tocó sudar la gota gorda para hacer caer al abogado del diablo, porque todo lo que hacía estaba bien calculado. Tenía comprada a cualquier cantidad de gente, pero el padre de Gerardo, que era juez, le dio la condena que se merecía: la pena máxima, sin ningún derecho a que la condena fuera suave.
Carmen, al final, reconoció que su madre y Salvador merecían ser felices, ya que con su padre nunca lo fue. Este hombre se había hecho pasar por muerto para evadir todas sus culpas, sin importarle que ellas la pasaran fatal.
Enrique, para completar, resultó ser el que mandó matar a la esposa de Salvador, todo el tiempo cerca del enemigo, creyendo que estaba muerto.
Pero no estaba muerto, andaba de parranda y sacándole todos sus chiritos al sol, que no eran pocos. Como el que mandó a matar se llamaba Salvador, no Leonardo, pues andaba despistado.
La caída del monstruo y el triunfo del amor
Fue el mismísimo Enrique quien mandó matar a José Bravo y encarcelar a su exmujer acusándola de asesina. ¡Qué sinvergüenza!
Encubría a toda la mafia y ayudaba a cualquiera que necesitara sus servicios sucios. Todo esto lo hacía con la complicidad de su sobrino, su mano derecha, hasta que el chico se le volteó y lo mató. ¡Era una fichita!
Valentina tuvo que descubrir al monstruo con el que estaba casada. Él ya no le importaba aparentar nada y la amenazaba con que si lo dejaba, sus hijas pagarían los platos rotos.
Ella, por sus hijas, estaba dispuesta a dejar todo e irse de luna de miel con el diablo. Pero sus hijas no la iban a dejar pasar sola ese trago amargo.
Entre todas, con la ayuda de Salvador, lograron desenmascarar al abogado del diablo y dejarlo sin defensa. Él, como siempre, se burlaba creyendo que saldría pronto del aprieto, pero esta vez le llegó la horma de su zapato.
A Salvador lo ascendieron y lo mandaron a trabajar a otra ciudad. Valentina aceptó acompañarlo y se casaron por lo civil.
Las hijas siguieron manejando el club, pues ya le habían cogido cariño y lo manejaban muy bien.
Ficha técnica de Las Bravo
- Título original: Las Bravo
- Género: Telenovela, drama, romance
- País de origen: México
- Número de episodios: 130
- Cadena de televisión: Azteca Trece
- Fecha de estreno: 18 de agosto de 2014
- Fecha de finalización: 13 de febrero de 2015
- Productora: TV Azteca
- Basada en: La telenovela chilena Las Vega’s
- Reparto principal: Edith González como Valentina Díaz de Bravo
- Mauricio Islas como Leonardo Barbosa / Salvador Martínez, Saúl Lisazo como Enrique Velázquez, Carla Carrillo como Roberta Bravo Díaz, Carolina Miranda como Carmen Bravo Díaz, Paulette Hernández como Adriana Bravo Díaz, Héctor Arredondo como Gerardo Ibáñez
